Era el año de 1986,
Argentina lanzo su convocatoria de 23 jugadores para el mundial, de la mano de Diego Armando Maradona esta selección prometía
mucho, tenía todo para ser campeón. Sin embargo, en la línea defensiva apareció
un nombre extraño, José Luis Brown,
quien fuera un gran futbolista, pero no de la élite para ser convocado a un
mundial.
Llego el verano y Argentina arribó a tierras aztecas, todo
pintaba bien en fase de grupos, victoria contra Corea y Bulgaria y un empate
contra Italia.
En eliminatorias le ganaron a Uruguay, Bélgica, aquel polémico
partido de Maradona contra Inglaterra, llegaría la final, el rival seria Alemania.
Para el minuto 60 de la final, Argentina ya lo ganaba
2-0, fue cuando un cambio estratégico de Alemania cambió el curso del partido,
pues Dieter Hoensess sería el
encargado de conseguir el empate para el cuadro alemán.
En la recta final del partido, Argentina consigue una
pelota parada en el filo del área grande, Burruchaga
mete una pelota templada que el portero no alcanza, fue ahí donde aquel nombre
desconocido, aquel relleno de lista, “El
Tata Brown” suelta un seco cabezazo para enviar la pelota a las redes.
Argentina termina campeón del mundial.
El pasado 13 de agosto, a la edad de 62 años, José
Luis Brown falleció a causa de una enfermedad neurodegenerativa. El club
de fútbol argentino “La Plata” le rindió
homenaje en su estadio al día siguiente, recordando sus hazañas, goles y títulos
conseguidos con el club y con la playera albiceleste.

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