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domingo, 3 de noviembre de 2019

Mike González, el mexicano que colecciona tenis.


Mike es uno de los coleccionistas de sneakers y juguetes más importantes en México y de toda América Latina.

Mike González, es uno de los coleccionistas de sneakers más importantes de México y de América Latina. Comenzó en este mundo cuando estaba en la preparatoria., sin embargo, como el nos dice que era un chico “problemático” lo corrieron de su escuela, lo cual significó que sus padres le dejarán de comprar tenis, por lo que el reaccionó de una buena manera, ya que empezó a comprar y revender pares entre su pandilla de la cuadra o con gente que se le acercaba en las retas de básquetbol en Casa Popular a preguntar por los modelos que usaba. Tiempo después empezó a ir a los tianguis de La Raza y Pericoapa, y por ende a conocer más gente interesada en la cultura de los tenis. Retomó la escuela hasta lograr un diploma que ahora lo acredita como publicista. Pero los tenis y todo lo que engloba la cultura de estos quería que estuvieran siempre en su vida.
Mike es una persona de estatura promedio, la cual se caracteriza por estar rapado, ya que es un estilo que no muchos se atreven a tener. Tiene una cara un tanto simpática que te invita a tener una buena conversación y que además te da de entrada cierta confianza.
Es una persona con un peso normal, es decir, ni muy gordo y ni muy flaco.
Además, tiene tatuajes, pero solo en el brazo izquierdo y que con eso lo puedes distinguir del resto.
Incluso se nota el estilo que tiene gracias a la influencia que ha tenido por el básquetbol y por los sneakers.
Y gracias a eso también se ve que tiene una gran pasión por todo lo que hace.
Es un tipo que a cada respuesta que te da la acompaña con una sonrisa, es decir, que siempre hace las cosas de buena gana. Además que demuestra en todo momento que es una persona segura de si misma y con cada cosa de la que habla siempre tendrá una experiencia para contar. Incluso siempre trata de fundamentar de una buena forma todo lo que dice para que así muestre credibilidad y que no sienta que dice algunas cosas por compromiso o porque no sabe.
La vida de Mike se basa en estar organizando sus nuevos eventos a futuro, como lo es Sneaker Fever, ya que el es uno de los fundadores de el evento más importante de tenis de toda Latinoamérica, y además de estar al pendiente de todo lo que sucede alrededor de los sneakers y también trabaja como publicista para algunas marcas.
Una pregunta que nos hacemos frecuentemente es que si una persona solo puede coleccionar una cosa toda su vida a lo que Mike piensa que no:
“Cuando estaba más chavo empecé coleccionando tazos, paninis, tarjetas de comics, un chingo de cosas, pero fue en los tenis donde me estacioné y de ahí fue donde comencé a comprar y a comprar más y más pares, y ya después cuando tuve un poquito de más poder adquisitivo fue cuando decidí comenzar una colección en forma”.
Al principio Mike solamente estaba con las pocas personas que estaban realmente metidas en todo este mundo, ya que en ese entonces todavía no surgía el gran auge de lo que es hoy en día.
Mike se la pasaba pensando en tenis prácticamente todo el tiempo y. es gracias a eso fue que decidió que su vida se la dedicaría a toda esta cultura, ya que el dice que siempre le hace una broma a su papá de por qué tiene esta “obsesión” por los tenis:
“Siempre le hago una broma a mi papá, le digo que él tiene la culpa porqué a los 6 ó 7 años había unos tenis Puma que tenían forma de carrito que yo siempre quise y mi primo tenía 3 pares. Mi papá nunca me los compró porque no teníamos los recursos, pero eventualmente los tuve porque mi primo me los regaló. Entonces le digo a mi papá que me traumó por no comprarme esos tenis”.
Es por eso que llegó a tener una colección de más de 800 pares, pero con el tiempo se fue dando cuenta que no importa la cantidad, sino la calidad y el recuerdo o anécodta que tengas para cada uno:
“Me encantan los tenis, pero cuando me di cuenta que tenía demasiados fue cuando decidí darle forma a mi colección, ya que no estaba chido tener tantos pares y que siempre tuviera unos nuevos y que no pudiera estrenarlos porque o no los encontraba o no sabía que los tenía”.
Pero después le me cuestioné con ¿qué habrá pasado con los 800 pares que tenía?
“Hice una depuración muy cabrona. A mi hermano le deje unas cajas dónde le dije que si les quedaba se los llevara y comencé a regalar un buen, como 250 o 300. Primero por espacio y segundo porque quería refinar la colección. También, cuando me iba a casar deje de comprar tan cerdo para ahorrar”, cuenta Mike González, quien lleva varios años casado con la chica que durante su noviazgo lo acompañaba al mercado en Satélite porque: “allí encontré varios tenis Adidas de la serie Muhammad Ali”.

Por eso una vez ella lo cuestionó: “¿Qué quieres hacer con esto (su colección)?”. Y Mike le respondió de manera muy sincera: “Un día quiero poner una galería y poner todas las cosas que tengo”.
Poco tiempo después de esta conversación, Mike nos platicó que el mismo comprobó la dimensión que pueden alcanzar los tenis como negocio: “Tenía unos tenis repetidos, unos de Kanye West, y un tipo me preguntó por ellos, le dije: `no, no los vendo`. Esos los había comprado en la Nike de la Condesa, me costaron en ese entonces, por el 2002 ó creo 2004, $2800 que era una locura de precio. Bueno, me dijo tanto que le dije: `Dile a tu amigo que me de 50 mil pesos`. Y fue de: `Oye, que te da 40 en cash`. Yo de: ¡No mames ¿Quién es ese wey?.  Me sacó de onda, pero en seguida el chavillo fue con sus papás y compraron el tenis”.
En un principio a Mike le estaba yendo mal económicamente por culpa de este hobby, ya que todo lo que ganaba se lo destinaba prácticamente el 70% a gastarlo en comprar tenis nuevos, pero con el paso del tiempo fue madurando y empezó a manejar y administrar de mejor manera su dinero y empezar a invertir en lugar de seguir gastándolo de esa manera:
“Cuando estas chavo, no te das cuenta del valor real del dinero. Se te hace muy fácil agarrar y gastarlo en cualquier tontería, sin pensar en que podrías utilizarlo para mejores cosas. Y fue lo que a mi me pasaba. Como llegaba a ganar bastante bien, parecía que le dinero se me quemaba en las manos que siempre me iba a alguna tienda a ver que nuevas cosas traían o cuando andaba de viaje sentía que no me podía ir de ese lugar sin haber comprado ningún par de tenis”.
Toda la comunidad ha hecho del Internet una vía comercial, las estafas están a la orden del día. Al cofundador de Sneaker Fever no le ha sucedido, pero conoce una anécdota: Hay una historia de un wey que le mandaron una piedra, o sea, compró un par de tenis y le mandaron uno y una piedra para equilibrar el peso de la caja. Ya después el que se lo mandó declaró que el otro par lo tenía un güey al que le debía dinero y no podía tener el dinero hasta que le pagaran los tenis… es una historia muy clavada”.
99 Problems, Barrio Warrior, Alive Premium Store, 21 puntos, Six Six Sneakers, Dunkaholics, Legacy Store, Madness Sneakers y Major Sneaker Store, son algunos de los establecimientos especializados en sneakers alrededor de la Ciudad de México: “Está muy cabrón el movimiento ahorita, creo que estamos a punto de llegar al tope de lo que podríamos tener como cultura en México. A nivel mundial estamos bien porque somos la parte fuerte de Latinoamérica; Brasil era quién más consumía, pero después de lo que pasó con el Mundial y Olimpiadas quedaron muy golpeados en cuanto a la economía. A nivel mundial de alguna u otra forma estamos junto al hermano mayor y nos llega todo más directo”, comenta Mike.
Esta locura y fiebre por los tenis ha hecho que “sneakerhead” sea el título que todo coleccionista quiere poseer ya que así se le denomina a quienes tienen repertorios amplios e históricamente especiales e importantes. Pero a Mike las etiquetas no le importan tanto, lo que tiene claro es que en México “tenemos un referente que es El Niño, Roberto Pelayo. Quien no le haya comprado a él y está clavado en esto es porque le falta un poco de historia”.
Pero mientras la vida continua, Mike González sigue laborando en una agencia de publicidad; viajando a Japón en busca de pares; conviviendo con sus amigos ilustradores Smithe, Aníbal Pantoja y News; y saliendo de vez en cuando a crudear en chanclas porque “yo no tengo pedo, ya saben mis amigos que no tengo pedo. Me gusta estar cómodo”.

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