María del Refugio
Paredes Pérez, de 48 años, de los cuales ha trabajado como profesora de
lingüística desde hace 16 años y hace 10 años obtuvo el grado de doctora en
lingüística por la UNAM, nos habla sobre su opinión de experta sobre el
lenguaje incluyente.
La entrevista con María, quien además tiene estudios
lingüísticos sobre el cuerpo humano y la lingüística cognoscitiva, empezó
desde que escuchó el tema con un: “Pues, tengo mucho qué decir, aunque no es
lo que la gente quiere oír…Hay un rechazo generalizado hacia el lenguaje
incluyente, porque todos creen que la opinión de la RAE es la válida y la que
cuenta”, advirtiendo que tal vez su opinión podría tener
algunos pensamientos en contra.
¿Qué
es el lenguaje inclusivo?
No se puede hablar propiamente de lenguaje
inclusivo porque no constituye un sistema, pero sí de un uso no discriminado
del lenguaje. La noción de lenguaje inclusivo ha sido planteada desde una
postura política: la del feminismo, que considera que ciertas formas y usos de
la lengua discriminan a las mujeres y a otras personas desfavorecidas. Por
ejemplo, los homosexuales, las lesbianas, las personas trans, y los
discapacitados; porque históricamente han sido sometidos por los hombres,
quienes detentan el poder.
El lenguaje inclusivo tiene entonces un
trasfondo político.
¿Estás
a favor o en contra del lenguaje inclusivo?
Me parece absolutamente válida la exigencia
de un uso no discriminador del lenguaje, porque a través del lenguaje nos
reconocemos como individuos sociales. El lenguaje es la característica más
peculiar de la especie humana, moldea la mente y las relaciones. Estoy a favor
de desterrar los usos discriminatorios del lenguaje en pro de construir mejores
relaciones sociales, más simétricas y respetuosas.
¿Crees
que el lenguaje en México discrimina?
El lenguaje discrimina no sólo en México sino
en prácticamente todas las culturas y todas las comunidades lingüísticas, a
través de ciertas expresiones, léxico y marcas gramaticales.
¿Para
ti, los cambios que ha sufrido la lingüística en el tiempo la han hecho
mejorar?
La lingüística ha cambiado porque hoy tenemos
mayor conocimiento de la gran variedad de lenguas que existen, los modelos
teóricos han cambiado. Eso es indudablemente mejor que cuando surgió la
disciplina.
Ahora bien, si más bien se hace referencia al
cambio lingüístico, hay que señalar que no se puede juzgar como bueno o malo.
La naturaleza de las lenguas es hacia el cambio en pro de la comunicación. La
lengua cambia como parte de su proceso histórico natural.
¿Quiénes
son los más afectados con este lenguaje?
El lenguaje inclusivo no afecta a nadie en
realidad, más bien se enfrenta a la reacción muy conservadora de instituciones
como la RAE que pretende imponer una norma lingüística culta que en el fondo es
elitista y divide a los hablantes entre “cultos, educados, alfabetizados” e
“incultos, maleducados, analfabetas”. El rechazo a este tipo de cambio tiene
que ver con una cuestión de poder, ya que la comunicación no se ve propiamente
afectada.
¿Es
válido querer cambiar una lengua por un grupo de personas que no están de
acuerdo?
Es totalmente válido proponer un cambio
lingüístico cuando ese cambio atiende a una necesidad superior: visibilidad de
quienes han estado históricamente marginados.
Proponer un cambio en este sentido no implica que el cambio vaya a ocurrir.
Proponer un cambio en este sentido no implica que el cambio vaya a ocurrir.
No todos los cambios lingüísticos pasan bien
los juicios de los hablantes.
Juzgar este cambio como algo descabellado me
parece que es prejuicioso y que no se lo inserta en su justa dimensión, como un
cambio desde políticas del lenguaje.
¿Se
está dañando la gramática?
La gramática no se daña porque, como ya
expliqué, las lenguas tienden naturalmente al cambio. El español que hablamos
hoy dista mucho del latín (origen del español) o incluso del español de otros
períodos y nadie se escandaliza porque hoy no tenemos tres géneros ni marcas de
caso gramatical, ni porque a los hablantes de español se les ocurrió crear el
artículo o ciertas formas verbales, como el futuro.
Hablar de “daños” o “atentados” contra la
gramática es totalmente absurdo porque el cambio lingüístico es lo que
normalmente le ocurre a una lengua.
¿Hay
otra manera de hacer lenguaje inclusivo sin tener que sustituir las “a” y “o”
por “e” o en el caso de la parte escrita, por “x” o “@”?
Hay muchas maneras de crear formas no
discriminatorias en la lengua. El cambio en los morfemas de género escandaliza
porque la gente considera que la morfología es un nivel estático de la lengua.
Sin embargo, no es así.
Una revisión al sistema morfológico del
español o de cualquier lengua evidencia que este nivel también ha experimentado
múltiples cambios. La marca de género en latín no era “a”, “o”, solo por citar
un ejemplo.
¿Hay
probabilidades de que sí se mantenga?
La propuesta de modificar las marcas de
género puede permear el sistema si este uso se generaliza, eso dependerá de qué
tanto la usen las generaciones más jóvenes de hablantes.
Si se emplea mucho una forma de manera
sistemática, esa forma se integra al sistema lingüístico por mucha oposición
conservadora que haya.
María del Refugio Paredes actualmente es
profesora de lingüística en la UAM, Xochimilco. El lenguaje incluyente hoy en
día es un tema que ha causado mucha controversia debido a las diferentes
opiniones encontradas, desde que se debería eliminar por completo debido a que
se piensa que no es necesario, a que hay quien piensa que esta es la nueva
manera en como ya se debería hablar para un futuro.
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